Clavo DFN de 22 mm. El clavo estándar para fijación directa: se dispara con la FGC 100 de gas o con la FXC 85 de batería, y entra en hormigón blando (por debajo de C 30/37), ladrillo macizo y ladrillo silicocalcáreo. No sube de fila respecto al de 20 mm: lo que ganas son milímetros de margen para el espesor de lo que sujetas.
Lo primero, que está en nuestro manual. Un clavo que toca un conductor bajo tensión pone en tensión las partes metálicas de la clavadora: sujétala por las superficies aisladas siempre que exista la posibilidad de encontrar cable oculto. Trabaja con gafas de protección y con protección auditiva, y agarra la herramienta con firmeza: un retroceso descontrolado puede provocar un disparo involuntario.
Hasta dónde llega un clavo de 22 mm
La carga no la marca la caja: la marca hef, la profundidad a la que acaba entrando el clavo. Y esa profundidad es, como mucho, los 22 mm del clavo menos el espesor de la pieza que estás sujetando. Por eso una misma referencia sostiene cosas muy distintas. Esto es lo máximo a lo que puede aspirar esta longitud en cada soporte:
Es un techo, no una promesa. Son las filas que este clavo puede alcanzar si entra a fondo. La profundidad real depende de la potencia del disparo, de la dureza que tenga ese hormigón el día que clavas y del espesor de lo que sujetas. Mide en obra y, si la fijación importa, haz un ensayo de carga.
Cuánto espesor de pieza admite sin caerse de tabla
Lo mismo, visto al revés, que es como se decide en obra: si tienes que sujetar una grapa, una abrazadera o una pletina, el espesor de esa pieza se resta de los 22 mm. Esto es lo que te queda en cada fila de la tabla DFN.
Las condiciones que hacen válidas estas cargas son las mismas para toda la gama DFN: es la carga recomendada de un clavo dentro de una fijación de seis clavos como mínimo por pieza; los coeficientes de seguridad ya están aplicados; no vale para fijaciones puntuales con función de seguridad; solo en zona seca; y en hormigón el valor sirve tanto a tracción como a cortante. Aquí tienes la tabla DFN completa, fila a fila.
¿Es esta la longitud que necesitas?
Las longitudes DFN disponibles ahora mismo, con el techo de carga de cada una. Si te sobra clavo no pasa nada: el sobrante se lo come el espesor de la pieza. Si te falta, te sales de tabla.
¿DFN o DFNH? Lo decide el soporte, no la longitud: el DFN es para hormigón blando por debajo de C 30/37, ladrillo macizo y silicocalcáreo; el DFNH, para hormigón duro de C 30/37 en adelante y para acero. Si el clavo rebota o queda alto, es que necesitas el otro.
Tres límites que no se negocian: espesor mínimo del soporte 60 mm en hormigón y 4 mm en acero; distancia mínima al borde 70 mm en hormigón y 14 mm en acero; y seis clavos como mínimo por pieza sujetada. La distancia entre clavos no la publicamos, así que no la inventes. Los límites completos, aquí.
Ficha
Dónde no se clava
Piedra natural, llagas verticales de mortero, bloque hueco, vidrio, acero templado, de herramientas, de muelles, fundición, cordones de soldadura, acero de alta resistencia y superficies muy blandas como la madera. Sale de nuestro manual, no de la prudencia comercial: ahí el clavo no agarra o sale rebotado. La lista completa y el sistema entero, aquí.
Los fallos que cuestan volver a la obra
Esto es lo que falla de verdad en obra.
Lo que falla
- Contar la longitud como profundidad. Los 22 mm son del clavo entero. Lo que agarra es lo que queda tras el espesor de la pieza.
- Pedir clavos y olvidar el gas. Esta caja no lo lleva: con la FGC 100 necesitas además la carga FC 165. Con la FXC 85, no.
Lo fabricamos nosotros. Inventamos el taco de nylon en 1958 y llevamos más de sesenta años en España. El clavo, la herramienta y el accesorio salen de la misma casa y están pensados para dispararse juntos. Dinos el soporte y qué vas a fijar y te decimos la longitud y la familia: si te sobra clavo, te lo diremos también.
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